“Decíale, entre otras cosas, don Quijote que se dispusiese a ir con él de buena gana, porque tal vez le podía suceder aventura que ganase, en quítame allá esas pajas, alguna ínsula, y le dejase a él por gobernador della. Con estas promesas y otras tales, Sancho Panza, que así se llamaba el labrador, dejó su mujer y hijos y asentó por escudero de su vecino”. El Quijote (…) Capítulo VII
Quizá deberías repetir este post cada lunes de septiembre a mayo, o acaso eso sí sea permisible y aconsejable porque no te disgusta el fútbol.
El antitaurinismo este me toca mucho las narices. Se no te gustan los toros, no vayas.
Pero aunque no te gusten, hazte con el ABC y léete la crónica de Vicente Zabala hijo. A la altura de su padre. Una auténtica delicia. Como la de El País. Y la de El Mundo, en la que el cronista reconoce que con la faena, José Tomás le ha tapado la boca.
El fútbol me provoca una rotunda indiferencia, pero por lo menos no matan con saña a un animal para el sanguinolento éxtasis de las masas. En cuanto a las crónicas, buena literatura serán, la mejor, que ninguna de ellas justifica el maltrato al toro ni una sola tarde.
Junio 7, 2008 en 10:52 am
Cierto, lamentable: en la foto de El País apenas se le ve la cara, podría tratarse de cualquier torero.
PD: Enrique Ponce no se arrima.
Junio 7, 2008 en 2:50 pm
el más acertado de la semana es el que llamó a Las Ventas el Coliseo…
Junio 9, 2008 en 9:20 pm
Quizá deberías repetir este post cada lunes de septiembre a mayo, o acaso eso sí sea permisible y aconsejable porque no te disgusta el fútbol.
El antitaurinismo este me toca mucho las narices. Se no te gustan los toros, no vayas.
Pero aunque no te gusten, hazte con el ABC y léete la crónica de Vicente Zabala hijo. A la altura de su padre. Una auténtica delicia. Como la de El País. Y la de El Mundo, en la que el cronista reconoce que con la faena, José Tomás le ha tapado la boca.
Junio 9, 2008 en 11:31 pm
El fútbol me provoca una rotunda indiferencia, pero por lo menos no matan con saña a un animal para el sanguinolento éxtasis de las masas. En cuanto a las crónicas, buena literatura serán, la mejor, que ninguna de ellas justifica el maltrato al toro ni una sola tarde.