A la playa del Cañuelo, en Tarifa, sólo se puede llegar a pie. Primero tienes que atravesar el complejo de apartamentos de Atlanterra y también la playa de los Alemanes, que un señor pequeñito con bigote que mandó en España regaló a exiliados nazis después de la Segunda Guerra Mundial para que se hicieran casas. Ahí se queda el coche, justo a los pies de Cabo de Gracia. Después subes andando hasta el faro de Camarinal y ya atisbas la cala blanca, íntima, libre. Desciendes por la ladera del monte entre campiña y arena durante unos quince minutos, más o menos. Si vas con güili tardas algo más porque se entretiene entre los enebros marítimos y las rocas. Abajo todo está tal y como es. Una de las últimas playas realmente salvajes de Cádiz. Un paraíso escondido. Pero no se lo digas a nadie, ¿eh?
Tags: Cádiz, costa de la luz, playas
Diciembre 19, 2007 a 5:17 pm
Como el concejal de urbanismo de Tarifa vea este post la has cagado, chaval. ¡Un saludo para Wili!
Diciembre 20, 2007 a 8:06 pm
Y me lo dices ahora?;)
Julio 22, 2009 a 8:51 pm
estas cositas hay que callarselas, ya bastante tenemos con todo lo demas que ya esta explotaisimo